29 marzo 2008

¡ABRE TUS OJOS!

ABRE TUS OJOS

Espero que este escrito mueva tus sentimientos, emociones y sentidos. Que el
aturdimiento y somnolencia que a la sociedad actual gobierna, no siga imperando en nuestro vivir, a así exista una ferviente promesa de libertad en la juventud, de ser libre no en el sentido de evadir responsabilidades culpando a la vida moderna que cada vez enajenan más a la juventud, hundiéndola en la indiferencia y denigración de la existencia propia.

Queriendo siempre gozar, vivo buscando lo vano, viviendo y sufriendo historias que no son la mía, que son novelas, series o deportes que a mi cerebro no le brindan más que entretenimiento; ¿Me enseñan valores? Y si tal es el caso, ¿No se supone que tal misión corresponde a la familia? O ¿a caso empezaré a llamar a la caja con imágenes “Mamá Tele”?

Espero en mi silla que la vida transcurra, cambio mi vista de la televisión para dirigirla a la computadora, ahí me saturo con charlas sin sentido, con saludos inconclusos, con mala ortografía y no con lecturas de tan diversas investigaciones y documentos científicos e históricos que tanto abundan y hacen que el Internet sea la más grande red cultural que jamás nadie analiza. Para variar un poco, voy a la escuela, donde hago como que estudio y el maestro hace como que enseña, culpando al sistema del bajo nivel académico de los estudiantes, quejándome de las carencias físicas de la institución e inventando pretextos para no hacer de mis clases “aburridas” las mayor aventura a través de mis libros, un viaje por el mundo del conocimiento en donde se esconde el tan anhelado y por pocos conocido, don del saber. Pero no. ¡Hoy No! Porque es más divertido platicar, maquillarme, o saber uno que otro chisme que circula por el salón, mañana abriré el libro que hace semanas no sale de mi mochila.

Poco a poco dejo de ver lo importante; empiezo a perder la noción del tiempo; un segundo ya no es tal; es sólo la sexagésima parte de un minuto, que es la tercera parte de lo que dura una melodía en mi MP3. La vida es para mi hasta cierto punto intrascendente, lo que hago o deje de hacer con ella, en ella se quedará. Entonces, la visión de bien y mal empieza a desaparecer. Ojala no termine de perder mi religión que me ayuda a entender el sentido pleno de mis actos, así no juzgo mi vida por lo que tengo sino por lo que hago.
Puedo seguir con la tragedia, decir que la vida es horrible, que no hay ya amor, que los hombres no son hermanos, que tenemos conductas hedónicas que nos hacen parecer mas animales que seres humanos y que el sentido de romance y pasión se ha modificado para dejar u lugar a su nuevo sentido que es promiscuidad sexual con tintes de “libertad”, o morbo erótico disfrazado de “sexy”.

Tantas luchas hay en nuestros días, algunas son pacíficas, otras armadas, si pensamos en guerras volteamos la mirada a Irak, si pensamos en hambre volteamos la mirada a países de África, si pensamos en analfabetismo miramos a países centroamericanos pero en nuestra misma colonia hay todo eso: vecinos que no se hablan, niños que buscan comida en nuestro bote de basura y alumnos de nuestras escuelas que a duras penas saben leer y escribir en el mejor de los casos.

¿Cuántas veces hemos escuchado: “a donde vamos a parar”? Realmente creo que ya hemos llegado a detenernos, es más, hemos hasta retrocedido en cultura, pero eso sí, todos nos alegramos porque estamos en el siglo de los grandes avances tecnológicos y del que se espera que superemos en solo 10 años los descubrimientos y avances que en 3000 años de cultura hemos logrado. Tal pareciera que en épocas de carencia existía una mentalidad de desarrollo y un enorme deseo de superación, al no tener las comodidades actuales, es increíblemente triste darnos cuenta de que los jóvenes, quienes somos la promesa del provenir estemos ajenos a la vida a la realidad, sintiéndonos “grandes” cuando nos conviene y “pequeños” cuando se trata de responsabilidad, viviendo en la fantasía, buscando pretextos, hundidos en la ignorancia y el rezago enemigos del trabajo y respeto hacia la patria y hacia nosotros mismos, una juventud esclavizada por lo vicios modernos; consumismo, Internet, Promiscuidad, por citar algunos. El futuro está a la vuelta de la esquina y en menos de lo que pensamos estaremos en él papel padres de familia de individuos que serán el ejemplo de las generaciones futuras, ¿No será tiempo de reflexionar acerca de esto hasta cuando tomaremos las riendas de nuestra vida?
Espero que este escrito ayude a nuestros ojos como los limpiaparabrisas a un cristal que tanta lluvia cristalina, impide ver lo que está más allá de esas gotitas iluminadas por los semáforos o por los carros que pasan a pocos metros de distancia , que si bien tenemos idea de lo que pasa, no lo vemos con toda claridad, que no te deslumbren esas gotitas que al parecer te hacen feliz, siempre mira más allá de ellas, son los distractores que empañan tu camino hacia un arduo viaje que te conducirá hacia una existencia exitosa y gata ¡Abre tus ojos!

adaptado del mensajero

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